limpieza de cutis hidratante

Pasos de una limpieza de cutis hidratante

Para poder lucir una piel cuidada y perfecta, lo más recomendable es acudir con frecuencia a un servicio de estética profesional y realizar una limpieza en profundidad. No obstante, también hay tratamientos de mantenimiento que puedes realizar por tu cuenta siguiendo algunos pasos de una limpieza de cutis hidratante.

Cómo hacer una limpieza de cutis hidratante

La piel, especialmente la del rostro, requiere unos cuidados diarios para mantenerse en buen estado, porque siempre está expuesta a factores que pueden empeorar su aspecto, como los factores ambientales o los hábitos de vida nocivos.

Una limpieza de cutis hidratante es muy positiva para la piel, y se puede hacer una vez al mes o incluso con mayor frecuencia, dependiendo del daño que muestre el rostro o del objetivo a conseguir.

Eliminar el maquillaje

El primer paso para una limpieza de cutis hidratante pasa por eliminar cualquier resto de maquillaje con un producto específico. El propio maquillaje, y el resto de sustancias que se quedan en la piel, como la polución y la grasa propia tienen efectos negativos en la salud de la piel. Por eso es muy necesario lavar a diario la cara con un gel limpiador o, al menos, con agua y jabón. Este proceso debe hacerse con agua fría para estimular la circulación.

Lavar con agua caliente

Un segundo lavado con agua caliente, o la aplicación de vapor durante varios minutos, ayudará a abrir los poros de la piel y facilitará su limpieza posterior. El baño de vapor es muy recomendable durante aproximadamente 10 o 15 minutos.

Aplicar un exfoliante

Cuando la piel esté limpia y seca, llega el paso de exfoliar, o eliminar las impurezas de la piel. Esto se puede realizar mediante un gel exfoliante granulado y un cepillo específico para la limpieza de la cara. Este paso es fundamental, pero tampoco conviene abusar de él porque podría llegar a ser contraproducente. También en este punto se puede aprovechar para eliminar los puntos negros con las manos.

Aplicar una mascarilla

Aquí comienza la parte más agradable de la limpieza de cutis, y es que, tras la limpieza, llega el momento de aplicar los productos pensados para el cuidado y mimo de la piel. Una mascarilla adecuada para tu tipo de piel, hidratante y regenerativa conseguirá devolver a tu rostro toda su luminosidad.

Dar un masaje

Cuando la mascarilla haya conseguido su efecto y toque retirarla, es aconsejable hacerlo con un masaje relajante por toda la piel. Esto, además de relajar la piel, la oxigena y contribuye a cerrar los poros, siempre que se realice con agua fría.

Hidratar

Finalmente, para conseguir la máxima hidratación, habrá que aplicar una crema hidratante de calidad que aporte suavidad y elasticidad a la piel. Puede ser, por ejemplo, la misma crema que tengas de uso habitual y que te funcione bien.

Con estos pasos de una limpieza de cutis hidratante, tu rostro se verá perfecto en todo momento. Eso sí, no olvides que es necesario realizar otras limpiezas más profundas para cuidar de la salud de tu piel, que solo pueden ser llevadas a cabo por expertos profesionales.

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