Desmaquillarse por la noche: Consejos rápidos y fáciles

Uno de los errores más comunes que cometemos a la hora de irnos a dormir es no desmaquillarnos. Cuando nos levantamos por la mañana estamos llenas de energía y no nos importa invertir nuestro tiempo en ponernos guapas. Pero cuando nos vamos a dormir la pereza se apodera de nosotras y, o bien optamos por no desmaquillarnos, o lo hacemos de forma tan rápida que es como si no lo hubiéramos hecho. Es por eso que en el post de hoy te daremos las claves para desmaquillarse por la noche de una forma rápida pero eficiente.

 

Consejos para desmaquillarse por la noche

 

DESMAQUILLAR LOS OJOS Y LOS LABIOS

 

Dos de las zonas donde más se adhiere el maquillaje y dónde necesitaremos hacer mayor hincapié es la de los ojos y los labios. Por ello, deberemos realizar una rigurosa limpieza de nuestro rímel, perfilador y pintalabios antes de seguir con el resto de la cara.

 

Para nuestro ojos, lo recomendable sería utilizar un producto específico para ello. De esta forma, evitarás que se irriten y puedan aparecer rojeces. Deberás aplicarlo con suavidad, utilizando un algodón, siempre desde dentro hacia fuera y evitando que tu maquillaje pueda entrar en los ojos. Otro truco muy efectivo, en caso de que no dispongas de un desmaquillante especial, es utilizar un poco vaselina. Frótala ligeramente alrededor de los ojos y retírala con un paño.

 

En el caso de los labios, puedes utilizar el mismo producto que emplees para el resto del rostro. Tan solo tendrás que frotar tus labios con suavidad para eliminar el pintalabios. Mucho cuidado con esparcirlo demasiado, ya que hay labiales de larga duración muy difíciles de eliminar y pueden hacer que la limpieza sea mucho más complicada.

 

 

LIMPIAR

 

Quizás el consejo que pueda parecernos más obvio pero en el que casi todo el mundo falla, es el de limpiar nuestro rostro. Lo más común es hacerlo con agua, e incluso hay quien utiliza su gel habitual. No obstante, lo ideal es limpiar nuestra cara con un limpiador especial, ya sea en espuma, gel o crema. En caso de hacerlo con agua lo mejor es utilizar un jabón neutro.

 

También es esencial saber elegir la intensidad con la que limpiar nuestra cara. Una de las peores cosas que puedes hacer es frotar con fuerza. La piel del rostro es más delicada que la de otras zonas del cuerpo y puedes dañarla, por lo que te recomendamos que utilices un una esponja o disco desmaquillante. Eso sí, hacerlo de forma delicada no es sinónimo de tomárselo a la ligera, por lo que deberás tener cuidado de llegar a todo el rostro y no dejarte ninguna zona sin limpiar.

 

 

SECAR

 

Antes de aplicar ningún producto, deberás secar tu piel de forma adecuada. Es muy importante hacerlo con una toalla limpia, siempre sin frotar. Es preferible dar pequeños toques hasta eliminar las gotas y la humedad de la piel. Una vez que tu cara esté completamente seca estarás lista para aplicar el tónico que desees.

 

UTILIZAR UN TÓNICO

 

El siguiente paso es opcional, pero desde Lola Aranda os recomendamos hacerlo al menos unas cuantas veces por semana. Después de limpiar nuestra cara, e incluso después de haberle pasado la toalla, es muy posible que en nuestra piel queden restos de suciedad. Por ello, es recomendable aplicar un tónico que refresque nuestra piel y acabe con cualquier tipo de impureza. Además, ayudará a restaurar nuestro rostro de los productos utilizados y equilibrar el PH de nuestra piel.

 

La elección del tónico es personal y dependerá en la mayor parte de tu tipo de piel. Asegúrate de elegir el tónico adecuado y, si crees que aquel que estas usando no es el ideal, no dudes en cambiar una y otra vez hasta encontrar el tónico perfecto para ti.

 

HIDRATAR

 

Es una de las partes más importantes, pero quizá una de las más amplias en cuanto a variedad de opciones. Cada cual elige el hidratante que más le favorece. Hay quienes eligen utilizar cosméticos específicos y hay quien opta por una vía casera o natural.

 

En caso de que te decantes por la primera opción es muy importante informarse de del producto que estás utilizando, tanto en cuanto a su composición como al público y zonas al que está destinado. Por supuesto, siempre es recomendable que sea de uso específico para el rostro. Evita utilizar cremas hidratantes corporales u orientadas a cualquier otra parte del cuerpo.

 

Si tu elección es optar por productos más naturales o de elaboración propia, hay multitud de opciones y muchas de ellas puedes encontrarlas de forma habitual en tu cocina. Algunas de nuestras recomendaciones son el aceite de oliva, el aceite de almendras o la leche de coco. También la planta de sátila o aloe vera, pero con mucho cuidado de no elegir cremas que aseguran estar compuestas de esta planta y que en realidad tienen una muy baja proporción.

 

 

En definitiva, lo ideal es optar siempre por los productos adecuados para la áreas específicas y tratar tu piel con cariño y suavidad. De esta forma podrás irte a dormir tranquila, manteniendo tu rostro limpio y sano, sin preocuparte de los efectos nocivos del maquillaje. Tu piel lo agradecerá.

 

 

 

 

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